
Vive la experiencia del festival más emblemático de Oaxaca con danzas, música y gastronomía. Descubre la Guelaguetza y la riqueza de la cultura en Oaxaca.
Hablar de la Guelaguetza es hablar del corazón de Oaxaca. No es solo un festival: es una
celebración viva de identidad, comunidad y orgullo que se siente en cada danza, en cada
traje bordado y en cada nota de la música tradicional. Como decimos por aquí, la
Guelaguetza no se mira, se vive.
Cada año, durante los famosos Lunes del cerro, Oaxaca se llena de colores, sonidos y
sabores que representan a las ocho regiones del Estado. Es uno de esos momentos en los
que la cultura en Oaxaca se muestra tal como es: diversa, generosa y profundamente
arraigada.
No es solo hablar de un evento folclórico; es hablar de la esencia misma de nuestra gente.
¿Qué significa realmente la Guelaguetza?
La palabra viene del zapoteco y significa “compartir” o “regalar”, y creeme, los oaxaqueños nos tomamos eso muy enserio. No es raro ver como al final de cada presentación los danzantes lanzan al publico mezcal, café, pan, frutas o dulces típicos. Aquí todo se da de corazón.
¿Cuándo se celebra la Guelaguetza?
La Guelaguetza se celebra cada año en el mes de julio, principalmente durante los llamados
Lunes del cerro, que son los dos últimos lunes del mes.
La Fiesta no se limita solo a esos lunes. Durante todo julio, la ciudad de Oaxaca se llena de
vida con calendas, ferias artesanales, muestras gastronómicas y eventos culturales. Es el
mejor momento para experimentar de lleno la cultura en Oaxaca, porque todo el esta vibra
con el espíritu de la guelaguetza.
Danzas, música y trajes que cuentan historias
Uno de los mayores atractivos de la Guelaguetza son sus danzas tradicionales. Desde la
picardía de la Danza de la Pluma hasta la elegancia de los sones istmeños, cada baile cuenta
la historia de su región. Los trajes, muchos hechos a mano, son verdaderas obras de arte que
reflejan siglos de tradición.

La música en vivo con bandas de viento, marimbas y sones le da vida al ambiente y hace
imposible quedarse quieto. Aunque no sepas bailar, el ritmo te atrapa.
Gastronomía: otro gran protagonista
No se puede hablar de la cultura en Oaxaca sin mencionar su comida. Durante la
Guelaguetza, los antojitos están por todos lados: tlayudas, tamales, mole, nieves artesanales
y, claro, un buen mezcal para acompañar. Mi recomendación es probar lo que venden las
cocineras tradicionales; ahí esta el verdadero sabor de Oaxaca



Recomendaciones
- No todo es el Auditorio: La fiesta oficial es increíble, pero la “Guelaguetza de a pie” esta en las calles. No te pierdas los Convites (desfiles previos) donde las bandas de viento y las chinas oaxaqueñas recorren el centro regalando mezcal y alegría.
- Llega a tiempo: los eventos se llenan rápido, sobre todo los principales
- Respeta las tradiciones: recuerda que no es un show cualquiera, es una celebración
comunitaria.
Mas que un festival, una forma de vida
La Guelaguetza es el mejor ejemplo de cómo la tradición sigue viva en el presente.









